lunes, 8 de agosto de 2016

El hombre que está en todas partes

Ayer me di cuenta de que necesitaba verte, así que mire en el whatsapp la conversación que tuve con vosotros el día de la boda de Javi. Para mi desgracia estabais tan borrachos que las fotos que me mandásteis estaban tan borrosas que era difícil reconoceros, y con el tiempo las borré.
Pero gracias a esa conversación me di cuenta de una cosa, tenía por ahí un chat contigo. Cuando lo encontré me puse super contenta, contenta como antes de que pasase esto. Es difícil estar así de bien desde que decidiste irte.
La cosa es que hay dos audios con tu voz, y al principio me quedé pensando si sería buena idea oírlos. Claro que sí, mi chico, siempre es buena idea oírte.
"Qué voz más bonita tienes Paloma"
Los dos sabemos que es mentira, porque yo tengo voz de pija y tú de dibujo animado, pero para mí tambien tu voz es maravillosa.
El segundo audio no era para mí, es precioso y duele. Duele mucho mi niño, me duele infinito y no sé si alguna vez se lo dejaré oir.
Pero luego me sentí super bien, sabes. Luego pensé que en los buenos momentos, cuando algo te hacía ilusión llamabas, nos escribías o mandabas fotos, nos hacías participes de ti.
Has sido su compañero, su gran compañero y no sabes cómo te agradezco que fueses así.
Le has dejado solito, pequeño en el mundo. Este mundo que se te hizo tan pesado a ti.
Miento, nos has dejado solos, juntos y más unidos que nunca, pero solos.
No te culpo pequeño, no te tengo que perdonar nada, pero sé que te lo perdonaría todo. La vida es así y yo estoy a muerte contigo.
Ahora todo nos recuerda a ti. Hoy hemos comido en un chino y ahí estabas tú, hemos puesto un lavadora y ahí estabas tú, hemos visto mi casco de la bici y adivina dónde estabas tú, hemos metido las colchos en la furgo y ahí ibas tú.
Te quiero, gracias por ser nuestro amigo. Gracias por formar parte de mi extraña familia. 
Te voy a tener siempre aquí. Para mí no te has ido.



lunes, 25 de abril de 2016

Neil me cuenta cuentos cada noche

Cuando termino mi ritual de las pastillas, de ajustar la temperatura del radiador, de poner en hora la alarma... Me meto en la cama y me hago bolita, todavía hace frío para mí.
Hacía tiempo que no leía nada, hacía tiempo que no tenía ganas de escribir, y ahora me pregunto si es que las dos cosas van de la mano.

Vi un libro en NY que me llamó la atención, la portada era mágica y cuando lo cogí me salió esa sonrisa que te roba el alma, son cuentos escogidos por Neil Gaiman.
Era precioso, pero tenía que escoger y Neil y sus monstruos se quedaron en tierra. No me veo capacitada para leer sobre grifos y abejas anarquistas en inglés, así que lo abandoné.
Unas semanas después fui a conocer La Sombra, esa librería de ese conocido del que algunos hablan. Tenía ganas de ir pero no tantas como para marcarme unos kilómetros de más, así que la cita allí con María era perfecta.
Llegué, nos bajamos a bajo, volví a subir al baño... y cuando volvía a ese sótano maravilloso, lo vi. Ahí estaba, precioso, más bonito todavía que el que vi en NY, tapa dura, mate, con ese tacto plasticoso y suave de las ediciones que me encantan. TAAAAN BONITO.

No debes Pal, ni le des la vuelta. NO. PARA. MIERDA, tienen buenos precios.

Y aquí estoy, aquí estamos. Neil y yo. Hoy me va a contar "Ozioma la maligna" de Nnedi Okorafor. 
Buenas noches monstruitos.

viernes, 22 de abril de 2016

Pit

J siempre hace la cena, pero hoy llegará tarde y muerto de cansancio, así que he decidido hacer yo la cena y de paso ponerle un toque romántico a la cosa.

Lo primero que he hecho ha sido mirar la nevera, como soy hija de mi madre siempre tengo algo. Hoy me he debido despertar más como mi padre.
Bueeeno pues habrá que salir a comprar (si hago un ejercicio de sinceridad he salido a por los pelotazos, lo del amor me ha venido después).

Una vez en el super me he dado cuenta de que han puesto una pescadería. En el mismo espacio de siempre han puesto una carnicería, una pescadería y un sitio de comidas preparadas para llevar. 
Aplaudo a la mente pensante que ha logrado meter tantas cosas en tan poco espacio pero, como yo soy una pija del buen comer, he mirado todo eso con desprecio porque no compro frescos allí. Para eso voy a mi carnicería de siempre y a mi pescadería de siem... MIERDA, una centolla viva.
La he mirado, me ha mirado, se me ha escapado una sonrisa, ella ha hecho pompitas agónicas... y me he visto pidiendo la vez. Y esperando mi turno al lado de una señora con la misma idea de comprar pescado que yo sobre la teoría de cuerdas.

Señora: Uuuuuy, esa merluza está fresquíííísima, me voy a llevar.
(Habrá hecho el testamento esta mañana)
Señora: no sé si llevarme una o dos...
(Eso intoxique a toda la familia)
El pescadero: lleve dos mujer, que es salvaje y está de oferta a 3€
(Tú sí que eres un salvaje, engañando a las ancianas)
Señora: ¡No me diga! Pues sí, deme las dos. Uy, niña te dejo sin merluza ¿Quieres que te ceda una?
Yo: ¡NO! ... gracias...
Señora: ¿De verdad hija? No me importa.
Yo: Es usted muy amable pero no como merluza.
Señora: Pues entonces me llevo yo las dos.
(Mierda, para una señora maja que había en el pueblo)

Y me ha tocado el turno, he pedido que me diesen a Pit, me he dado cuenta de que le he puesto nombre a Pit... Y ya está muerta.

Pero antes de matarla he estado leyendo en internet porque no recordaba muy bien los tiempos de cocción. Y he llegado a una página que daba varias opciones, a saber:
Opción a: si quiere sacar el mayor partido de Pit.
Opción b: Si quiere matar a Pit rápidamente.
Opción c: Si quiere matarla léntamente en el congelador y cocerla otro día.

Llamadme loca pero me he tirado por la b, que una es una asesina de mariscos pero no deja de tener su corazoncito. 

martes, 19 de abril de 2016

María

Hace unas semanas quedé con María. Como siempre que quedo con alguien que conozco por internet, llegué ansiosa, nerviosa, echa un cristo, como quien acaba de perder el bus y ha ido detrás de él hasta la siguiente parada.
Según iba caminando a la librería donde nos íbamos a encontrar, pensé "Ya te vale bonita, podías haberte lavado el pelo". Y es que tengo un pelo de esos, que sólo se queda estupendo el día que te lo lavas, porque al día siguiente ni lo puedes cepillar, porque se encrespa, ni el rizo está bonico para presentaciones.
Así que ni corta ni perezosa decidí pintarme los labios de rojo para desviar la atención.
Cuando llegué, abrí la puerta sudando y de los nervios, pero de repente apareció ella. Toda tranquilidad, toda calma, toda bonita. Como es ella detrás del telón, como es ella siempre.
No sé porqué sigo poniéndome nerviosa cada vez que quedo  con alguien que conocí en internet. Es absurdo, porque para que yo vaya a ver a alguien ya tiene que ser importante para mí, y eso implica muchas horas de teclear mierdas y risas.
Pasamos la tarde entre libros y chocolate, sufriendo muchísimo las dos. Hablando de cosas que ya sabíamos de la otra y comentando las últimas jugadas de la vida, conociéndonos un poco más.
Si no fuese porque las dos teníamos que descansar, y yo tenía 60km de camino a casa, me la habría llevado a cenar a algún sitio raruno de esos que echo de menos en la aldea.
Qué guay es conocer a gente que ya conoces, que guay es internet.


jueves, 14 de abril de 2016

Cuando era niña...

...venía los sábados a ésta casa. Mamá nos despertaba por la mañana, nos hacía el desayuno, nos vestía y nos montaba en el coche. A nosotros y a todos los chiquillos del barrio que conseguían el permiso de sus padres. Mamá adoraba a los niños.
Cuando veníamos por el camino, ella iba cantando en el coche, hacía "eses" por los caminos de tierra y se metía por el campo para hacernos reir haciendo el tonto.
Mi madre mola mil, molaba hace 30 años y mola ahora.
Todos mis amigos adoran a mi madre, todos esos niños adoraban a mi madre.
Pepita es esa señora que siempre se ofrecía voluntaria para acompañar a los profesores en la excursiones del cole. Era la loca que nos hacía juegos en el autobús y hacía que nos sonrojásemos con la canción de "En el patio del colegio hay un charco y no ha llovido".
Era la madre que se escondía detrás de los matojos en el zoo y vigilaba que ningún niño viese a Sor Teresa fumar, sospecho que también le robaba unas caladas.
Cuando salía una excursión la profesora nos decía que si alguna madre quería venir podía hacerlo. Algunos compañeros me decían que preferían que viniese mi madre a las suyas, que era más divertida.
Recuerdo una sóla excursión que vino otra madre, la de Fernandito. No dijeron nada pero la siguiente vez se amotinaron y Pepita tuvo que volver. Con el paso de los años me di cuenta de un detalle, la revuelta no surgió de los niños, que eran muy bien mandados, fue Sor Teresa que quería a mi madre con locura y nos metió los perros en danza. Y claro, nos vinimos arriba y ganamos la revolución.

Yo no he sacado eso de Pepita, yo a los niños los quiero lejos. No es que los odie, pero es raro que un niño me caiga bien.
Por eso cuando pienso en que mis amigos ya están todos intentando ser padres, me pongo nerviosa. Y me gustaría parecerme un poco a ella, aunque sea por egoísmo y llevar mejor la situación.

miércoles, 13 de abril de 2016

300

No sé cómo he llegado aquí, la cosa era entrar en internet para ver una entrada que había escrito, pensando en mí, mi mejor amigo de la uni. Ese que se enamoró de mí, me engañó vilmente, salió conmigo un año y luego me dejó por otra. La verdad es que la entrada era preciosa y todo lo que vino después mereció la pena.

Pues nada, 300 entradas de Pepita desvariando, creciendo, volviéndose loca, viajando, llorando, eufórica, zen, deprimida, inspirada... como las putas cabras.

Y se supone que te tengo que contar algo de mi actual yo. Pues no se me ocurre nada, y se me ocurre que yo soy un poco de todo eso que leías en mis entradas, lo bueno, lo malo y lo regular. También te digo que espero ser un poco más madura, que desde 2006 ha llovido bastante.

Venga me voy a mojar, algo nuevo de mí... algo inconfesable que confesar en el jodido plog... ¡Ah sí! Me gusta ésta canción y sí, me encanta lo motivados que son estos críos jajaja  
https://youtu.be/FqdI1r4Rg3s

Ya sé que no tengo edad para esto y que no es nada profundo, pero mira, esto es lo que hay.

martes, 12 de abril de 2016

Conociendo a T

-P...
-Dime.
-¿Alguna vez te has enamorado locamente?
-Claro.
-No, a ver... no digo si te has enamorado hasta la médula, quiero decir que si alguna vez el amor ha hecho que pierdas la cordura.
-... sí.
-Ah... ¿Cómo fue?
-Fue muy doloroso. Fue intenso y extraño. Cuando lo recuerdo lo hago con angustia, no me reconozco y me da miedo poder volver a ser así. No te lo recomiendo.
....
-¿Por qué me preguntas esto?
-Porque a veces me da la sensación de que eres muy sensata, rozando la frialdad. No me malinterpretes pero te leo y a veces pienso que lo tienes todo bajo control, que haces exactamente lo que quieres hacer. Es como si lo tuvieses todo planeado y todo te sale como tiene que salir... Así que no te imagino perdiendo los papeles fácilmente, por eso creí que igual en el amor...
-¿En serio? Estoy flipando MUCHO. Qué imagen más equivocada doy de mí.
-Eres normal pero rara a la vez.
-No sé qué decir. La verdad es que no tengo ningún plan, todo sale como surge. En ocasiones me gusta más el resultado y en otras me conformo y me jodo, como todo el mundo.
-Pues yo no te percibo así. Igual es porque te conozco hace relativamente poco.
-Igual deberías leer mi blog.
-Igual deberías actualizar para que conozca a la mujer de hoy, porque a mí no me cuadra que seas la misma.
-... a mí a veces tampoco.