martes, 7 de febrero de 2017

El reto del rojo

Hay un reto que se me ha dado muy bien en esto de la fotografía, mis fotos no son gran cosa pero al menos estoy orgullosa de que sean distintas a lo habitual. 
Voy a abrir la aplicación y os hacéis una idea.

Contenido de las fotografías del concurso "In the red":
- Una barca.
- Una chica posando con un vestido rojo.
- Una foto en b/n con una cabina de teléfono roja. (London is calling)
- Una flor.
- Un campo de amapolas (dónde vive toda esta gente)
- Otra flor.
- Una flor con unas gotas de agua. (Una flor mojada)
- Otra flor con más gotas de agua y un perro. (El perro aporta dramatismo a la foto)
- Una rosa.
- Manzanas silvestres. 
- Una pelota (Ya tardaba) con su correspondiente perro.
- Una foto en b/n con manzanas silvestres, rojas. (En mi pueblo no hay de estas manzanas)
- Un perro en la orilla del mar. (WTF!)
- Una señal de STOP (son muy socorridas)
- Una foto en b/n con un coche rojo.
- Otra manzana silvestre. (En mi pueblo nos comemos las manzanas, no las mareamos)
- Una cazuela.
- Una manzana (de las de comer)
- Una mariquita sobre un fondo verde. ("Mariquita sobre fondo falso o naturaleza muerta")
- Una barca.
- Una rosa.
- Un cielo naranja (no cuela)
- Otra rosa (algún día harán un concurso de rosas)
- Un adorno de navidad.
- ¡Una lata de Coca-cola! (Nadie posa como una lata de Coca-cola)
- Una flor.
- Una foto en b/n de una chica con un vestido rojo. (Colección primavera/verano 2016)
- Amapolas.
- Otra flor.
- ¡Una barca! (Los peces deberían ver venir esto)
- Un niño con una camiseta naranja (alguien decidió que su hijo tenía que estar en el concurso si o si)
- Una fresa podrida en un fondo blanco y reflejada para arriba (esto seguro que es arte)
- Un coche.
- Una chica con un vestido rojo. (Zara is back)
- Una flor.
- Otra chica con un top rojo.
- Unos tomates.
- Un recién nacido disfrazado de Papá Noel (Parece un duende arrugao)

Y podría estar así hasta el día del juicio final, pero voy a sacar dos conclusiones de este concurso: la primera es que naranja no es rojo y la segunda que siempre es bueno tener una prima que pose para ti y un vestido rojo.

jueves, 2 de febrero de 2017

De perros mutilados y otras cosas que me inquietan de los concursos de fotografía

Me he apuntado a una página de concursos de fotografía, hay quien se apunta a una de contactos y quien juega a la granja, yo ahora estoy a tope con las fotos.
Vitor me escribió, me contó que esto existía y me dijo que era perfecto para mí. Así que puse en marcha el protocolo que uso siempre que me recomiendan algo encarecidamente, ignorarlo.
Pero el otro día me aburría muchísimo y la lié. Os cuento un poco de qué van:

- Newbie of the Month: En esta categoría entra cualquier cosa que se le ocurra a la gente, y cabría esperar que todos intentasen ser originales y que hubiese cantidad de imágenes distintas, pero básicamente lo que podéis encontrar aquí son fotos de niños, de perros, de mendigos, de chicas en el campo entre flores, de Tailandia, de flores con su respectivo gusano y fotos de chicas con las pechugas destapadas como si les hubiese entrado calor de tanto posar en el campo.

- Retratos de perros: tras dos días votando me di cuenta de que hay fotos comodín para cualquier tipo de concurso, por eso es vital tener un buen porfolio de chuchos. Pero lo más importante más allá de la foto, es que tu perro sea guapo, si tu perro es feo estas jodido.
Pero lo peor de este reto no son los perros feos, ni siquiera los perros metidos en un corazón o en una nube azul turquesa, lo peor son los perros mutilados. Hay perros sin orejas, con medio hocico, sin patas, sin rabo... En fin, no sólo hay perros cortados, también hay hienas, zorros y gatos. SI.

- Arquitectura: cuando empiezas un reto hay unas normas, gracias a este concurso me he dado cuenta de nadie las lee. Primera norma: Las fotos de este reto plasmarán la belleza de la arquitectura de exteriores. ¿Queda claro? ¿Alguna duda? pues aquí predominan las fotos del metro ¿Por qué? sabe Dios.
Pero más que el contenido a mí me fascinan las fotos torcidas. En cualquier otro reto pasarían desapercibidas pero en este cantan mucho, es un edificio, tiene líneas rectas, tiene una base... me joden el zen.

- Loneliness: básicamente hay fotos de mendigos. Sí, sin más, a la gente le gustan mucho los mendigos. Si son mendigos en Tailandia la foto es la polla y si ese mendigo tiene perro o se está comiendo uno, nos sirve para varios concursos. Ocasionalmente también se incluyen las primas campestres, las primas en bragas, los niños y adivinad qué, los perros. Y como el ser humano es increíble, en este reto cuanto más feo sea el perro mejor.

Pero lo importante es ver fotos, con algunas disfruto, con otras me río, con otras me indigno y sobretodo, con casi todas, me hago una idea los atardeceres torcidos de Tailandia.
Apuntaos, no tiene desperdicio.

jueves, 26 de enero de 2017

Enero

He estado pensando y creo que Watson tenía razón, el otro día viendo un episodio de Elementary (que es el Sherlock malo) me di cuenta de que igual Watson había dado con la clave de mi existencia.
Todos los inviernos me pasa lo mismo, nos pasa a todos, lo noto y lo sé. Nos cambia el humor, estamos un día bien y dos mal y así todas las semanas y todos los meses y es agotador. Por si eso fuese poco, vivimos todos juntos, pasamos mucho tiempo juntos y el amor hace que seamos parte de los otros, y nuestra locura se retroalimenta. Yo estoy un día mejor, viene D a casa y le veo con su bajón e intento ayudar pero cuando se va yo empiezo a pensar y me vengo abajo. Me pasa lo mismo con J con A, con M, con L, con P... y a ellos conmigo, es un puto horror y estoy cansada de este humor porque sé que no es para tanto, sé que somos privilegiados y que tenemos una vida genial, entonces ¿Qué coño nos pasa?
Así, y después de darle muchas vueltas, me he dado cuenta de que soy un poco Watson y que ella tiene razón. La Watson de Elementary es una mujer que estudió medicina por vocación, se dedicó a ello y cometió un error y esa inseguridad hace que deje la que se suponía que era su vida. Entonces empieza improvisar y se pone a trabajar de otra cosa, y esa otra cosa la lleva a Sherlock y a otra forma de ver el mundo y a otra profesión que no tiene nada que ver con ella. Y claro, llega su momento "¿Qué coño, cómo he llegado hasta aquí, dónde están mi libertad, mis amigos y mi vida?"
Cuando uno está en ese momento no valora las cosas buenas que tiene su nueva vida, no se da cuenta de lo privilegiado que es y se aferra a la mierda que tiene su nueva situación. Y no te das cuenta de que en todas tus posibles vidas, en todos los trabajos, en todas las etapas hay mierda. Y en realidad mucha de esa mierda te la creas tú y nada es tan malo ni tan bueno, y no estás mal, estás aburrido y la solución sólo está en ti. Coño, no te estás muriendo con una enfermedad horrible, estás estancado, pues sal y haz algo.
La cosa, que me voy del tema es que Watson da en el clavo. Ella se independiza, deja su trabajo con Sherlock, se hecha novio, vuelve a tener su vida glamurosa, su espacio... y de pronto se da cuenta de que eso, la que se suponía que era su vida no le llena. Y vuelve a casa, trastornada perdida por la experiencia y le dice que vuelve para quedarse, que se ha dado cuenta de que no puede huir de lo que ya es. Que no era la vida que había soñado pero que es lo que es y que se ha dado cuenta de no puede huir de sí misma y ya no quiere hacerlo más, se acepta a si misma.
Entonces lo que hace me parece muy inteligente, afronta el cambio pero no se resigna, trabaja en lo que le falla de su vida y hace que vuelva a gustarle. Sigue en su casa pero se crea un espacio, diferencia sus casos de los de él, sus clientes de los de él... ya no avanza con él, sólo se apoya cuando es necesario pero se separan emocionalmente y el personaje adquiere una importancia increíble. Ya no es el ayudante, es independiente, es fuerte y a veces le da mil vueltas y el guión le permite ser así.
Por eso pienso que igual no es cuestión de volver a empezar de cero, igual es cuestión de darle una vuelta a todo. Igual sólo hay que pararse y pensar en qué falla y cómo solucionarlo, porque todo tiene solución y las cosas no son blancas o negras. Y tampoco hay que cerrarse, igual mañana nos encontramos a en una situación Sherlock y la película y nuestra vida vuelve a cambiar y será perfecto. Pero ya que ahora tenemos esta, igual deberíamos disfrutarla y no agobiarnos en qué coño va a pasar. No digo que haya que cerrar puertas y conformarse, todo lo contrario, pero igual hay que dejar que las cosas entren de manera natural, sin forzarnos o ponernos presión, y mientras tanto aprovechar al máximo lo que tenemos hoy.
No sé, igual es que el 2016 nos dejó muy marcados, pero yo ya no quiero estar así más, yo quiero ser Watson.

lunes, 21 de noviembre de 2016

La otra noche volvíamos a casa en la furgo y lo volvió a hacer. ¿Sabes cuando lleva tiempo rumiando algo y de pronto lo suelta como quién no quiere la cosa? supongo que contigo también lo hacía. Me imagino que con Ivi lo hará y no sé con quién más lo puede hacer, no suele abrirse al mundo. Con todo lo payaso que es, lo extrovertido y lo gamberro, esas cosas sólo las deja salir igual que las ollas van sacando presión, para no explotar.

Son tres o cuatro palabras, y no siempre las dice muy claras. Sé perfectamente que no debo preguntar, y si lo hago sé que contestará sin contestar y que no servirá de nada. Es como su válvula de presión, deja salir un poco de dolor en forma de palabras y deja que se las lleve el viento. Pero yo a veces las cojo ¿sabes? las escucho y pienso mucho en ellas, porque me ayuda a entenderle.

Últimamente lo que hago es sonreír, acariciarle y esperar en silencio, por si le da por decir algo más. No funciona, pero bueno, espero que entienda que estoy ahí.

Hace un mes bajábamos de escalar y hablando de las cosas que hay que hacer por los amigos, dijo algo tipo: "No hay que dejar las cosas, luego se van y ya no puedes hacer nada por ellos"

La otra noche, por la que me he puesto a escribirte, hablábamos del inglés. Yo le decía que gracias a él nos entendimos cuando alquilamos el coche en Turquía y él decía que sin mi inglés no habríamos salido ni de casa. Y entonces le dije riéndome: "Entre los dos podemos hacer cualquier cosa" y ahí la válvula se abrió. Otro poquito, otra chispita de dolor.

Se acerca la navidad Pablo, y yo no sé qué voy a hacer sin ti. No sé qué puedo hacer para que no sufra. Sólo sé que te quiero y que te echamos de menos. Sé que él te quiere a rabiar.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Twitter, no eres tú soy yo...

Que me he cansado de ti.

Esta mañana, como todos los días, me he puesto a mirar Twitter mientras preparaba el desayuno. ¿Os habéis dado cuenta de que todos los días hablamos de lo mismo?
Creo que podría hacer un experimento y creo que acertaría bastante con el resultado. Podría escribir en una hoja un tuit de cada uno de mis contactos. Un tuit como si fuese ellos y me equivocaría muy poco. Igual hasta lo hago.
Y claro, luego están mis tuits, ¿En qué momento de mi vida me dio por poner fotos de gatos? Soy un puto coñazo y me he dado cuenta esta mañana ¡¡¿Por qué no me lo habéis dicho antes??!!
Creo que el problema es que ya nos conocemos todos demasiado bien, ya no nos sorprende nada de ninguno, y todo lo que venga ya también lo hemos escrito. Porque no nos engañemos, ninguno tiene una vida apasionante. Todos curramos como cerdos y nos quejamos mucho de nuestro trabajo, todos vivimos para el momento vacaciones, todos lo pasamos teta cuando llega y todos nos deprimimos cuando se acaba. Todos nos compramos cosas chulas, todos cocinamos cosas guays, todos salimos a tomar algo con los amigos y todos nos deprimimos y enfermamos alguna vez.
¿Qué nos ha pasado? ¿Se nos ha acabado Twitter de tanto usarlo?

Así que esta mañana he pensado cerrar la cuenta y volver a los orígenes, al blog.
Pero claro, me encuentro dos problemas fundamentales:
1- Soy demasiado vaga para escribir más de 140 caracteres.
2- Mi vida tampoco es que sea fascinante.

Tenemos que inventar algo nuevo.


jueves, 10 de noviembre de 2016

Next stop Fez

Me he embarcado en otro de esos viajes que yo llamo "De alto riesgo", es decir nos vamos 4 personas que no hemos convivido nunca juntas. A saber, mi hermana (con esta sí he convivido un poco) y las dos hermanas de J.
Ana y Laura son buenrollistas por naturaleza y muy gansas y Lui es una tía tranquila, muy zen, además va muy ilusionada y se adapta a todo, es un cielo. A ver qué os cuento a la vuelta. Nada, qué os voy a contar, somos 4 mujeres de treinta y muchos picos con ganas de pasarlo bien, así que va a ir perfecto.
¿Por qué últimamente tiras en invierno para Marruecos? La respuesta es sencilla, buen tiempo, vuelos económicos, buena comida y un contraste cultural a apenas 2 horas de casa. Si nunca habéis ido ya estáis tardando, si ya habéis ido puede que os haya encantado y puede que os haya horrorizado. No creo que os haya dejado indiferentes, y si es así... igual no lo habéis hecho bien.
Cuando una viaja, en éste caso a Marruecos, siempre hay gente que te dice "¿No tienes miedo?" pues mira no, ahora mismo me da más miedo encender la televisión. En todas partes te pueden pasar cosas, en todas partes puedes encontrar gente maja y gente gilipollas. Y en todas partes tienes que tener cuidado, hay sitios dentro de tu ciudad a los que no irías sola, o de noche o ni jarta a vino. Pues eso, cabeza.
Lo más preocupante que he visto en Marrakech ha sido la desesperación de un matrimonio italiano por salir del bazar. Saqué mis superpoderes, puse el mapa recto y les señalé por dónde tenían que ir. Apostaría un gato a que se perdieron, esos no llegaron al hotel del tirón NI DE COÑA. Y aquí una cosa sorprendente que seguro no sabíais, no pasa nada por perderse en un bazar, es igual de peligroso que perderse en el IKEA, sales con más mierdas que no querías comprar y listo.
Luego todos los viajes tienen un poco de responsabilidad tuya y un poco de suerte y un poco de destino, y en función a todo eso te lo puedes pasar super bien, puedes venir pse o venir disgustado.
Si tienes tiempo yo soy de pillar la maleta y pues ya se verá, si tienes 3 días como nosotras lo suyo es informarte un poco, ahí entra tu responsabilidad. Con la suerte me refiero a si hace buen tiempo o no, si está abierto o cerrado un lugar que querías ver o donde pretendías comer... respecto al destino éste hace cosas maravillosas como que te pierdes y apareces en un hammán local y tienes una experiencia increíble. Por cierto que los hammanes locales no son para todo el mundo, conozco gente que se moriría sólo de pensar en entrar ahí. Si eres escrupuloso, tímido, sheldoniano... no vayas. Yo me lo pasé teta.
En cuanto a qué comer, Tajín. Mi favorito es el de cordero, y me flipó con higos pero también los normales con patata, zanahoria y habas. O con almendras o con todo lo que le pongan... Por cierto que Tajín es el nombre del recipiente, que es como una especie de hornito de barro. Se me hace la boca agua.
Qué comprar, pues sinceramente, nada. Nada porque yo estoy en plan "Tenemos más de lo que podemos usar" y ya venden lo mismo en todas partes. Pero si te encaprichas de algo, pues para casa. Allí encontraréis mucha cosmética orgánica, muchas especias, cuero, cosas de madera y latón. Lo bueno de Marruecos es que conserva cantidad de artesanos, aquí también pero parece que hay que ir en su busca y captura. En cambio allí te vas tropezando con ellos por las esquinas y de hecho los bazares se dividen en gremios. La última vez que fui, en vez de ir de compras llevé cosas compradas aquí para que me las arreglasen, es genial.
Ni que decir tiene que también hay que currárselo un poquito, ver muchas cosas, aprender a comparar, hablar con la gente adecuada, observar mucho, fiarse de la gente justa y ante la duda darte la vuelta y no mirar atrás. ¿Te van a intentar engañar? los cazadores de turistas sí, y hay mogollón. ¿De quién te fías? pues eso es un poco intuición y otro poco trucos, por ejemplo yo no hago ni caso a nadie, sonrío y sigo camino. Y si veo a un señor trabajando me acerco y pregunto. La gente que tiene negocios, no se la juega a mandarte con los charlatanes, quieren que te vayas contento, y si has comprado varias cosas a alguien y te da buena espina aprovecha el tirón y pregunta. Te dirá dónde comer, por dónde llegar antes a los sitios, qué merece la pena ver...
Otra cosa, el nombre de tu riad o tu hotel, con que lo sepas tú basta. No se lo digas a nadie, nunca, por si acaso. Uno cuando llega a una ciudad laberinto, lo que tiene que hacer es contratar un servicio del hotel que te deje en la puerta (en esto no se puede ahorrar, lo siento), pedir un mapa al propietario y hacer fotos. Muchas, de los elementos arquitectónicos, árboles, letreros, escuelas... no hagáis fotos a puestos o tiendas, macetas... lo cambian todo continuamente, es como tirar migas de pan. Aun así te perderás en algún momento, pero no pasa nada, entras en un negocio y que te ayuden. No te fíes de los chavales de la calle, están para hacer negocio de la gente que se pierde, te llevarán a la tienda de su tío, te llevarán al sitio y te pedirán pasta... tú a lo tuyo, entras en un negocio y por señas te entiendes super bien.
Qué ver, pues jardines, museos, palacios, lo que haya, tú a todo y a todo de día.
Dónde dormir, en un riad. Si te lo puedes permitir siempre un riad, y es difícil que no te lo puedas permitir, porque los hay para todos los bolsillos. Habrá quien no sepa qué es un riad, pues es sencillamente una casa tradicional que con el boom del turismo han transformado en un hotelito. Los hay impresionantes por 500€ la noche la habitación doble, los hay muy sencillos por 36€ la noche, los hay tipo hostel por 12€ por persona y los hay muy buenos a precios razonables. Todo es mirar en qué zona te quieres quedar, qué comodidades quieres tener y cuánto estás dispuesto a gastar, no hay límite.

Y eso es todo, más o menos. Si alguno quiere ir alguna vez a Marrakech que no dude en preguntarme, me flipa el tema y creo que empiezo a controlar la ciudad. Ahora voy a ver qué tal en Fez y ya os voy contando, que para eso viajo yo, para entreteneros en invierno.

martes, 8 de noviembre de 2016

La cocina

Este otoño estoy plan ama de casa perfecta. Bueno, lo de limpiar lo llevo un poco regular pero... detalles sin importancia.
La cosa es que estoy super entregada a la causa de comer bien, no tirar alimentos, organizar bien la compra, el congelador, la despensa...
Y eso me ha llevado a querer cambiar la cocina, así soy yo, dame tiempo libre y tendré un plan para joderle la vida a J.
El otro día volvía de la compra y tenía que colocar todo, mi cocina mide 3m2 y claro, si eres un pelín desordenada estás jodida.
La cosa es que me puse a intentar organizarlo y varias cosas acabaron amontonadas debajo de la mesa. Así que me puse a contemplar la cocina y pensé que el espacio no está bien aprovechado, a saber:

- La balda monísima que está en lo alto: ¿Qué coño pinta una balda ahí? No llego, si soy enana y esa balda está situada en el infinito. Y precisamente por eso, las cosas que están ahí llevarán sin usarse... ¿5 años?
- El espacio entre la nevera y la pared: es lo que yo llamo la cueva de las bolsas del Pryca (sí, qué pasa, yo empecé a ir a la compra con mi madre en los 80) Este espacio es un agujero estrecho y negro que sólo sirve para acumular, sabe dios qué cosas. Bueno pues he estado midiendo y si muevo el mueble que pega a la nevera y la misma, con esos 5cm ya me da para guardar ahí el cubo de la fregona. Y sí señores, en mi casa el tamaño importa mucho.
- La encimera: ¿Os gusta cocinar? ¿Disfrutáis en la cocina? ¿Habéis pensado alguna vez poner una bonita encimera de madera? No lo hagáis, es un asco.
- El calentador: tenemos un calentador de esos maravillosos eléctricos que ocupan un cojón y no da para fregar los platos y que nos duchemos los dos. Y esto nunca ha sido un problema, hasta que se ha roto.
- La mesita abatible: cuando pusimos la mesita la intención era comer en la cocina y así no manchar el salón. ¿Vosotros habéis comido alguna vez en mi cocina? Yo no, así que acabamos poniéndola fija y apilando cosas encima, y con el tiempo también comenzamos a apilar cosas abajo. Somos apiladores profesionales.
- Los azulejos: los azulejos de mi cocina tendrán la friolera de ¿45 años? Yo creo que ya han cumplido su misión en éste mundo. No quiero ver un azulejo en la cocina nunca más en mi vida.
- El mueble vintage: esto me va a doler porque me encanta, pero se va a tener que ir porque es un trasto ridículo y está altísimo y... es otro cúmulo de mierda.

Así que eliminando todo eso, estoy empezando a crear un presupuesto para la nueva cocina. Como ya tengo experiencia en reformas, sé que ratearé para conseguir un presupuesto decente y luego tendré que pensar en gastarme el doble. Más tres sesiones de terapia de parejas, porque aunque la gente no se lo crea, es mentira eso de que cuando lo haces tú te sale más barato.